Este silencio a través de la pantalla. Este ruido de fondo que amenaza torturarme, vacío de tus palabras. Esta certeza de que falta algo, y que sé lo que és. Son tus frases, tu sentimiento, la conciencia de que estábas ahí. Antes oía tus palabras mudas. Te escuchaba a través de tus acentos y comas, minúsculos puntos de electricidad a miles de kilómetros. Virtual e inexistente, no. Presente a todas horas, sensible con el deseo y la voluntad, tangible hasta sus más ligeros matices de realidad. Te extraño sin extrañarte, espero inútilmente tu nombre desplegarse al conectarte, la voz que apenas oí a través de un auricular, el contacto de tus manos que nunca estreché...Hay una furia interna que no calla, que al no poder dar vida desea destruir la realidad. Desearía partir a la original inocencia, al tranquilo despertar. Quiero mirarte tranquila, sin sufrir, allende el universo, allá "arriba", reencarnada, inmaterial, etérea. ¿Sin sufrir? ¡Pero si tu recuerdo sigue aquí!...