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Mostrando las entradas con la etiqueta amor

La Merca

El muchacho se queda esperando en la banca. Pasa una hora, dos, el sigue inmóvil, como una estatua, mientras a su alrededor se desarrollan decenas de sucesos tan irrelevantes como cotidianos, nada que le importe o afecte. Lleva en la bolsa del pantalón la navaja gastada de siempre, esa que ya no se ven ni las letras, y que de un lado esta cubierta de una negra capa de mugre. En la otra bolsa está la vieja cartera amarilla y azul de un equipo de fútbol, y en la bolsa de la chamarra, una caja de cigarros. Tras lo que parece una eternidad, se dedica a abrir la maltratada caja y sacar un cigarro. Lo enciende, más por hábito que por ansiedad, y sigue observando. Su mano izquierda acaricia la navaja por encima de la ropa, como para asegurarse que sigue ahí, y de vez en cuando echa una mirada de soslayo para asegurarse de que su mercancía sigue donde la dejó. Pronto empiezan a salir los niños. La pequeña escuela pública, de salones abarrotados y poco cuidados se va vaciando y el parque do...

Me levantaré de entre los muertos.

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Por ti, me levantaré de entre los muertos. No prometo dar un glorioso regreso, ni una santa acometida. Sin ángeles ni aureolas, eso no es para mí. Prometo hedores, rigidez, torpeza. Los últimos chasquidos de mi mente en putrefacción, las ropas desgarradas y las uñas de tierra. No te daré palabras de amor, sino gemidos incomprensibles, y tal vez mis manos se muestren ávidas de tu cuerpo, pero no de ti. Descuida, aún entonces seguiré deseando tener tu corazón. Tal vez no lo soportes e intentes alejarte, mis agotadas articulaciones harán un torpe intento de seguirte, como es su costumbre, pero esta vez fallarán al primer obstáculo y se enterrarán en el fango que dejes entre mi cadáver (muerto ya) y el tuyo (futuro). Te alejarás gritando tu miedo, y entonces, tal vez ese chico apuesto del bat me derrumbe (esta vez para siempre) atravesando con fuerza mi cráneo. Ahí, incapaz de manifestar el dolor que me produce tu horror, estiraré mi brazo en una última súplica hacia tí, y mientras ...

La Dama

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El hada tomó al joven por la nuca y le besó suavemente. Éste sintó el fuerte influjo que ella ejercía sobre él, era como el llamado que la Luna sobre los mares. -Eres afortunado. Ahora tienes mi bendición, este beso es la marca de la Dama del Agua, y todos aquellos que la reconozcan están obligados a servir a su Propósito. Pero esta marca tiene un Precio, joven amado, pues deberás mostrar que eres digno de ella... El joven a su vez la besó, y contemplándole con embeleso, respondió: -Esta es la bendición mía y de los míos, hija del Agua. Esta marca te ha de iluminar por siempre, pues ya la he pagado yo. Es mi Protección y mi Sueño, que he depositado en tí. Cuida este tesoro y te perteneceré por el resto de los Tiempos. La Dama sonrió, y descendió de la roca para abrazarse aún más al Hijo de la Tierra. Estaban a mano.

Perfidia 2.0 - Ghoul: Adiccion Fatal

Las veces que me ha visto llorar La perfidia de tu amor... Alberto Domínguez Borras Maldita obsesión del hombre, anhelar lo que es imposible para él. Aquí estoy yo, estancado, despertando de la fría bofetada que me da tu rostro inflexible, capaz de volver acero a esos ojos grandes y profundos, los ojos que me volvieron loco desde el día en que te vi. Estabas sentada, llena de coquetería, cautivándome. Pero ya no es así. Ahora eres una hoguera a la que yo, cual mosquito, me arrojo imprudente. Aprovecho el día, ese maldito día que impide que despiertes para hacer las cosas que me pides, sobrevivo con la impaciencia de un adicto en abstinencia, me abstengo de ti, trato de obedecer a esas necesidades banales como comer, respirar, defecar, sabiendo que algún día, si te place, yo no las necesitaré. ¿Quién quiere la luz del día si te tiene a ti como sol personal? Regreso de la oficina cansado, sin saludar a nadie. Todos ellos creen que simplemente no me he recuperado de la muert...

Miss U

Te extraño. No voy a decir que siempre estoy triste, o que eres como el oxígeno, o que sin ti muero. Pero debo admitir que no soy tan felíz que me faltas como el aire fresco y que sin tí, no estoy viviendo.

Descubrimientos de los últimos meses

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El amor no saca lo mejor de ti. Saca TODO de ti. Te convierte en una versión extrema de ti mismo. Te muestra ventanas que no conocías. Te transforma y a la vez te vuelve más tu mismo. Descubrirse es difícil. Hay puntos ocultos dentro de nosotros que no tomamos en cuenta, que pueden herirnos y herir a los demás. Siempre he temido eso. Nuestras inseguridades parecen aflorar y confrontarse a la unidad que conforman dos. Sin embargo, amar vale tanto la pena que no importa el dolor que éste puede causar. Incluso si fracasara, habría valido la pena. Pero si triunfa, como nos pasa a los dos, entonces nada puede ser mejor. Si el amor es fuerte, nos hace crecer. Nos da alas que nos llevan a las estrellas y sueños capaces de llenas vidas enteras. Nos proporciona fuerza para vencer lo invencible y voluntad para lograr lo imposible. Hoy me siento mas yo que nunca. Y he descubierto que las espinas de mi ser pueden apartarse a un lado, sin herir. Este día, como desde hace 10 meses, he tenido la...

Espiral en crecimiento

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Se va enredando, enredandoc como en el muro la hiedra y va brotando, brotando como el musguito en la piedra  (Mercedes Sosa) Crece. Esa pequeña semilla de amor que entró en mi cabeza. Hemos aventado una bola de nieve desde la cima de nuestros sueños y se va haciendo cada vez más grande, y más veloz, corriendo por una pendiente sin freno y sin final. No me queda duda que he quedado dentro de una espiral de cariño, un sentimiento recíproco que crece exponencialmente. ¿Quién lo creería? El espacio dentro de mi corazón parece llenarse, y aunque se siente colmado, es como si creciera a cada momento para acaparar más. Cada vez es mas fácil perderme en tus ojos, en tí... ... y de repente, la soledad parece un cuento de una lejana galaxia.

El amor en tiempos de crisis (emocional)

No era la realidad de un hombre,  sino la realidad del amor la que aparecía posible y esplendorosa ante sus ojos... Jacinto Octavio Picón ¿Porqué la gente aún se atreve a amar? Uno hiere, y sale herido, confía y puede acabar desconfiando, se vuelve ansioso, pierde la cabeza, comete idioteces. La vida no es como la pintamos ni como la soñamos, y tampoco lo es para los demás, y cada mente es una incógnita diferente, un acertijo de ideas y marañas difíciles de distinguir desde los lentes de nuestra alma. No importa cuánto lo intentemos, no deberíamos seguir con esta farsa de creer que podemos dejar de estar solos. Nuestra existencia se vuelve vacía. No, mejor dicho, siempre es vacía porque lo que nos da autenticidad nos quita pertenencia a un grupo. ¿Qué pendejo dijo que somos seres sociales? No, yo no soy social, aunque pueda ser amable, esa es sólo una de mis máscaras que esconden mi afán de comodidad, de decir "no quiero peleas", no me importa el universo, aunqu...

C'ets finite

«Olvida a Leonor, bebe el nepenthes bebe el olvido en sus letales fuentes »; dijo el cuervo: «¡Jamás! » El cuervo, E. Allan Poe Terminar. Dejar lo que nunca existió. Es acabar con un sueño muerto antes de nacer. Enraizado hasta la médula, que al arrancarse se lleva una parte de mí, y no sé si había más dolor en morir sin arrancar ese cáncer carcomiéndome o en arrancarlo completo, cuando se había vuelto parte de mis órganos vitales, en mi segundo corazón. Porque acercarme a tu cálida amistad es también recordar la quemadura que me has dejado, fuego de mi propia conciencia, veneno que inyecté en mis venas, y que sólo puedo sacar con cada gota de mi propia sangre... Arrancarse el corazón... pisar un deseo nunca consumado, como si uno matara a una mariposa que no ha salido del capullo, y sin embargo no hay más remedio, no hay nada menos dañino, ni menos negativo... Antes rompí un sueño que nuestra mutua amistad. No te olvidaré. No hay final para quien nunca tuvo un principio. No ...

...

¿Qué crees que soy? ¿Un remanso de emociones? ¿un héroe? ¿un guía? ¿cómo piensas que podría salvarte atrapada como estoy enmedio de la confusión y el delirio? ¿acaso crees que esta melancolía es una aureola que me ilumina? Sí que estás loco. Crees saber lo que quieres en alguien que no sabe ni quien es. Haz roto el delicado equilibrio que me sostenía en este puto mundo sin ley ni justicia. Se ha quebrado la piedra que me conservaba en mi lugar. La columna que me mantenía en mi eje se ha desbaratado por completo y mi voz no ha tenido tiempo de gritar auxilio. Dime, ¿porqué insistes en hundirte conmigo, si ni siquiera te había mirado? ¿que viste en mí? ¿qué no te doy miedo? Ni siquiera podrías salvarte a ti mismo y te arrojas imprudente a las pozas de mi infierno. No quiero sufrir. No quiero herirte. Salva tu resplandor. Huye de mis penumbras. Ódiame acaso. Tengo miedo de tí, pero sobre todo, tengo miedo de mí.

Tu Sonrisa

Dame una vez más tu rostro sinero dame tus sonrisas, tus ojos complacidos tus mejillas sonrojadas tus párpados entrecerrados Dame un aliento fugado de lo mas íntimo de tus deseos entrégame la fórmula eterna de tu inmortal carisma, vampiro de luz, del sol condenado a ocultarse más allá de las nubes Parecen guardar tus ojos impenetrable secretos ¿Qué hay dentro de ti? me niego a creer que seas esa caja vacía que finges parecer ¿donde está tu trasfondo? ¿bajo que contraseña podré ver por siempre esa sonrisa que asomas cuando crees que no te están viendo?

Erizos

...Abriéronse los ojos de ambos, y vieron que estaban desnudos... Génesis Extraño el sabor amielado de tus labios. Hoy, cuando me despedí de ti, no puede saborearte a mi gusto, ahogado como estaba en el mar de nuestras lágrimas, sólo pude darle adiós a a tu boca agridulce como un plato de comida cantonesa. Permanecimos abrazados, con el puñal del otro atravezando nuestra espalda, trémulos, odiando nuestra sinceridad. Odiando nuestro odio, aunque no debería llamarlo así. Porque sé que dentro de tí ese sentimiento no cabe contra quien tanto adoras, y que este amor tan profundo que te profeso me impediría guardar rencor alguno contra tí. ¿Será acaso que nos sumergimos demasiado uno dentro del otro, que no miramos las consecuencias? Vivimos ansiosos de descubrirnos en el otro, cortando, desgarrando sin piedad ni anestesia ese caparazón que cubre nuestros frágiles yos, de la crueldad de lo exterior. Nuestras almas no soportaron esa exposición al exterior que era el otro, y, avergonza...

Perfidia

--> Las veces que me ha visto llorar La perfidia de tu amor... Alberto Domínguez Borras M aldita obsesión del hombre, anhelar lo que es imposible para él. Aquí estoy yo, estancado, despertando de la fría bofetada que me da tu rostro inflexible, capaz de volver acero a esos ojos grandes y profundos, los ojos que me volvieron loco desde el día en que te vi. Estabas sentada, llena de coquetería, cautivándome. Pero ya no es así. Ahora eres una hoguera a la que yo, cual mosquito, me arrojo imprudente. Me pregunto cómo es que llegamos a terminar de esta forma, y caigo en la cuenta: desde el principio fui yo el culpable. Fui yo quien se acercó a ti, y sólo a ti. Te di mi corazón, y te elevé por encima de las estrellas más brillantes. Te convertiste en mi musa, mi sol, mi diosa personal. Y no sólo te lo creíste. Fuiste atrapada en esa adoración a ti misma que fue mi perdición. Devoraste mi corazón y te largaste, ávida de nuevos sacrificios. Te he convertido en un monstruo insa...

Platónica

--> Los suspiros son aire, y van al aire… Gustavo Adolfo Bècquer Q uiero viajar contigo una vez más. Quiero meterme a esa boca de lobo que llaman metro y sentarme junto a ti en el atiborrado vagón, mientras bromeas con nuestros amigos. Se que me mirarás como lo has hecho muchas veces, con tus ojos demasiado húmedos, y que te responderé con un “te quiero” que saldrá mudo de mi mirada. Y tú seguirás riendo, tan campante como siempre. Tal vez entonces te separes de la plática para comentarme algo que has estado pensando, o tan sólo para pedirme que defienda tu opinión sobre lo bonita que era tu ex. Entonces me morderé las entrañas y hablaré lo menos posible, reprochándote en secreto tu inconsciencia. O tal vez tenga mejor suerte, y hablemos de un libro, un programa, o de lo maravillosa que es la vida, me escucharás alegre, e incluso hasta tome tu mano, y tú estrecharás la mía, emocionado. Puede que así nos quedemos por una o dos estaciones, hablando de los amigos, del tiemp...