Este es un proyecto que tenía desde hace tiempo. Mezclar el juego de rol Vampiro la Mascarada con algunos personajes de la saga que según mi opinión, presentan algunos de los atributos adjudicables a alguno de los trece clanes principales.
Espero no juzguen mal mi blasfemia.
Pero en mi vida, Ya ha ocurrido un milagro. Vivo con la conciencia absoluta de ello. A cada amanecer (al menos después de despertar por completo, tras una taza de café) Recuerdo que existes Que me miras. Que nos amamos. Que estamos juntos. Y está red de neuronas cínicas Perfectamente condicionadas al mundo caótico Y cruel Hasta la última Vuelve a creer en los cuentos de hadas.
Perspectiva de las corrientes filosóficas y la educación en la ENCB Cuando entro al vestíbulo de mi escuela, sé que es posible ver un gran mural cuya figura central es una figura humana, y no puedo evitar recordar su título: El hombre: amo y no esclavo de la ciencia. Entonces me imagino la idea que tenía en mente Siqueiros cuando creó esta obra. Es casi como una advertencia, un recuerdo para todos los que pertenecemos a le ENCB de que la ciencia debe tener un propósito humanista. Y es que la vocación de servicio a la sociedad se encuentra fuertemente ligada a los orígenes del Instituto Politécnico Nacional, que fue “creada para contribuir al desarrollo económico, social y político de la nación”1. Esta misión se ha mantenido a pesar de los años y de los nuevos regímenes que ha sufrido este país. Sin embargo, este carácter social se ha visto atacado desde que termina la II Guerra Mundial, pues México se alineó ideológica y estratégicamente con la política de Estados Unidos en el contexto...
--> Los suspiros son aire, y van al aire… Gustavo Adolfo Bècquer Q uiero viajar contigo una vez más. Quiero meterme a esa boca de lobo que llaman metro y sentarme junto a ti en el atiborrado vagón, mientras bromeas con nuestros amigos. Se que me mirarás como lo has hecho muchas veces, con tus ojos demasiado húmedos, y que te responderé con un “te quiero” que saldrá mudo de mi mirada. Y tú seguirás riendo, tan campante como siempre. Tal vez entonces te separes de la plática para comentarme algo que has estado pensando, o tan sólo para pedirme que defienda tu opinión sobre lo bonita que era tu ex. Entonces me morderé las entrañas y hablaré lo menos posible, reprochándote en secreto tu inconsciencia. O tal vez tenga mejor suerte, y hablemos de un libro, un programa, o de lo maravillosa que es la vida, me escucharás alegre, e incluso hasta tome tu mano, y tú estrecharás la mía, emocionado. Puede que así nos quedemos por una o dos estaciones, hablando de los amigos, del tiemp...
Comentarios
Publicar un comentario
Siéntete libre de expresar lo que opinas